Algunos tuvieron que viajar más de 12 horas de ida en bus. Venían de San Luis Potosí, La Paz y Cochabamba, en Bolivia. Otros recorrieron otras tantas horas por tierra desde Arica, Chile y Puno, Perú. El resto llegó desde el mismo Cusco (Perú). En total, se trató de 22 alumnos que llegaron a esta ciudad peruana para participar en una nueva versión de la Escuela de Matemáticas de América Latina y del Caribe (Emalca), patrocinada por el Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile (CMM) y organizada por la Unión Matemática de América Latina y del Caribe (Umalca) con la Universidad Nacional de San Antonio Abad entre el 20 y el 31 de octubre.
Se trató de una selección de alumnos de tercer y cuarto año de licenciatura en Matemáticas que vinieron de universidades donde pocos profesores tienen grado de magíster y, casi ninguno, de doctor. Por eso, esta escuela fue una oportunidad de encontrarse con académicos de formación avanzada y con nuevos contenidos.
“Son personas que tienen potencial, pero carecen formación”, explicó Aris Daniilidis, investigador del CMM y académico del Departamento de Ingeniería Matemática que estuvo a cargo del curso Elementos de Optimización y Análisis Convexo. Mientras, Jaime Ortega, también del CMM, participó por segunda vez en este programa y, en esta ocasión, dictó Introducción a las Ecuaciones Diferenciales Parciales.
“Tanto para los estudiantes como para los académicos, este tipo de escuelas son una oportunidad para buscar formación de postgrado y abrir nuevas posibilidades”, explica Ortega, quien también recoge enseñanzas de la experiencia. “Te permite conocer la realidad de otra gente, compartir con otros alumnos y sus profesores. Eso me ha gustado. Te permite ver dónde estás tú, comparar realidades. El año pasado, cuando fuimos a Chiclayo, había investigadores de otras universidades con los que vas viendo cómo es tu situación. Esto también es una posibilidad de crear lazos de colaboración, tanto personales como institucionales”, afirma Jaime Ortega, investigador del CMM y académico del DIM. “Como experiencia, la gente siempre ha sido súper amable, súper acogedora”.
La colaboración se enmarca entre las actividades de extensión del centro. Sin embargo, remarca Daniilidis, hay posibilidades de estrechar la relación entre el CMM, el DIM y los asistentes a Emalca: “Tenemos un programa doctoral en que podemos recibir buenos alumnos de países como Colombia, Ecuador, Bolivia o Perú. Esta actividad es una posibilidad para ponernos en contacto con posibles interesados, en un ambiente adecuado, donde pueden desarrollar su potencial matemático”.
Así, los alumnos más motivados de la Escuela de Matemáticas de América Latina y el Caribe tienen la oportunidad de participar en la Escuela de Postgrado del DIM/CMM que se desarrollará del 12 al 23 de enero en Santiago, donde interactuarán con estudiantes de toda Latinoamérica. Un objetivo de este programa es dar una pincelada de lo que significa hacer un magíster o doctorado en la Universidad de Chile y llevar ese aprendizaje a su país de origen. Los mejores de ellos se quedarán para efectuar sus estudios de postgrado y, eventualmente, su tesis doctoral.
La idea de estos postgrados, a juicio de Daniilidis, es que la Universidad de Chile se transforme en un centro de referencia para América Latina: “Si los mejores vienen a formarse a Chile y regresan a su país de origen, mantendrán los vínculos con Chile, y serán los mejores embajadores de la ciencia chilena durante todo el proceso de formación de nuevas instituciones en sus países. Dichas personas serán los nuevos docentes que enseñen las matemáticas más avanzadas o que dirijan los futuros centros de investigación”.
Para el académico, esta es una tarea a largo plazo: “Si podemos detectar a los mejores alumnos de los países en vía de desarrollo científico, formarlos como doctores acá y enviarlos a sus países, cumplimos con esta misión. Así, por ejemplo, si los alumnos más talentosos con los que trabajamos en Emalca se forman, estudian el magíster y, después el doctorado, serán competitivos en el contexto internacional”.
Vínculos estrechos
Las colaboración entre el CMM y Umalca viene de hace varios años y, de hecho, el investigador Servet Martínez es el presidente de la organización internacional.



