Considerado uno de los padres de la actual generación de destacados economistas franceses, entre los que se encuentran el Premio Nobel de Economía 2014 Jean Tirole y el autor de El Capital en el Siglo XXI, Thomas Piketty, el economista francés Roger Guesnerie aterrizó en Chile para participar en el taller Optimization meets General equilibrium theory, dynamic contract and finance, organizado por el Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile (CMM) y que contó con la participación de investigadores de Europa, Estados Unidos y Latinoamerica para debatir los últimos avances matemáticos en distintas áreas de la Economía.
Guesnerie es profesor del College de France y la École d’Économie de Paris. Además, ha hecho clases en London School of Economics (Inglaterra), Harvard (EE.UU.) y University of Pennsylvania (EE.UU), sin contar múltiples universidades donde ha permanecido por estancias más cortas.
Ha enfocado su investigación en áreas, como Economía pública aplicada, Políticas públicas, Redistribución, Economía del cambio climático, Incentivos y contratos, Racionalidad de las expectativas, Equilibrio General y Fluctuaciones endógenas.
“En los últimos años me he enfocado en temas de coordinación de expectativas, que analiza cómo la gente pondera el futuro basándose en las expectativas actuales, a partir de modelos económicos. Hay dificultades respecto de cómo la gente se coordina. Los modelos económicos dependen de lo que la gente hace también en el mundo real, lo que enfrentan a corto plazo y la imagen que tienen del futuro. La forma cómo entendemos el futuro es a través de expectativas y la coordinación de estas expectativas”, explica Guesnerie.
En el debate público
El economista ha estado participando intensamente en el debate sobre el cambio climático, analizando cómo la economía puede incidir en revertir las consecuencias de este fenómeno, pero también en sus consecuencias para los mercados y las industrias: “Hay que pagar un precio, no podemos pensar que una política planetaria sea gratis. Hay beneficios de la tecnología sin carbono, pero también hay costos de implementar políticas climáticas. Se necesitan políticas de impuestos al uso de carbono, esquemas de políticas ecológicas, reglas e innovación”.
En su opinión, Chile tiene una oportunidad de contribuir menos que otros países al cambio climático, gracias a que tiene el potencial de generar energías limpias, como la hidroelectricidad: Esto, aunque se opongan los grupos ecologistas: “Diferentes ecologistas tienen diferentes objetivos. Las represas hidroeléctricas tienen aspectos negativos en el medio ambiente, pero también son muy positivas en otros”.
Otra área donde Guesnerie ha enfocado su trabajo tiene que ver con la desigualdad. De hecho, hace algunos años fue llamado por el ex presidente francés Nicolás Sarkozy para integrar la comisión dirigida por el Nobel de Economía 2011 Joseph Stiglitz. La instancia buscó determinar los límites del PIB como indicador de progreso social e identificar nuevas mediciones de desarrollo económico.
Hoy, ve que el problema de la desigualdad tiene dos dimensiones, al menos. A nivel doméstico, este fenómeno se acentúa entre las personas en la medida en que los países crecen. Y, a nivel internacional, existen vínculos comerciales y de producción que generan desigualdad entre las distintas naciones.
“Existen conexiones entre la globalización y la desigualdad. Si creas un mercado mundial de bienes, también creas un mercado laboral global, en cierto grado. La pregunta es cómo el mercado global de bienes impacta al mercado laboral global, especialmente en los países ricos y los países pobres. En cierta manera, la situación actual se parece a lo que sucedió en el siglo XIX, cuando por primera vez la producción se pudo mover de un país a otro”, concluye.



