Desde principios de abril y con la participación de mil estudiantes de Pedagogía de 13 universidades, el Laboratorio de Educación del Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile (CMM) está realizando el testeo del libro Matemática en el aula. Docentes en acción. El proyecto, que se adjudicó un Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef) de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), busca contribuir a la formación inicial de los futuros profesores a través del uso en universidades de videos de prácticas docentes reales grabadas en 12 colegios a lo largo de Chile.
El proyecto partió el año pasado y es la continuación del trabajo realizado en el programa Refip que concluyó con la publicación de cuatro libros para la formación pedagógica inicial organizados según los ejes de contenido del currículum escolar: Números, Datos y azar, Álgebra y Geometría.
El nuevo texto se estructura en tres capítulos: ¿Qué necesitamos hoy para saber matemática? aborda la importancia de la matemática en el desarrollo de las personas, los conocimientos específicos necesarios para enseñar el ramo y una serie de buenas prácticas para el aprendizaje escolar; Creencias y ansiedad matemática propone sugerencias para trabajar y prevenir la ansiedad matemática y discute el impacto de prejuicios en temas relacionados con la equidad en el aprendizaje, como inteligencia, género, estereotipos y plasticidad del cerebro; Actividades prácticas en torno al análisis de video, en tanto, incluye material audiovisual que estará disponible vía web.
“La idea es que se puedan realizar análisis de clases con distintos casos, estrategias de matemáticas o de contenidos matemáticos, errores frecuentes de los estudiantes, gestión de aula… en fin, buscamos incorporar lo que sucede en el aula escolar al ambiente académico”, explica Bernardita Peñafiel, psicóloga del proyecto, sobre el capítulo de uso de videos. El objetivo es fomentar la discusión entre los estudiantes de pedagogía y el profesor.
Más planificación, mejores resultados
Durante el segundo semestre se realizarán 24 pilotos. En su desarrollo, los académicos probarán, al menos, seis de las 66 actividades del libro que utilizan material audiovisual. De ellas, una es obligatoria: la que enseña a usar los videos. Esto, porque el libro exige que el formador de docentes planifique la discusión, dependiendo de sus objetivos, afirma Peñafiel: “Si bien proponemos actividades, él guía la clase”. Se le exige analizar qué videos se empalman mejor con el programa del curso y entrenar ciertas habilidades: no hablar de lo que no sale en el video, respetar al profesional que aparece en las imágenes, no sacar de contexto la situación y ser riguroso a la hora de discutir los contenidos planificados para la clase, ya que cada video muestra situaciones que pueden ser usados en temas disciplinares o didácticos de la matemática.
En paralelo, los expertos del CMM están monitoreando el trabajo de los profesores en los pilotos: tendrán reuniones periódicas con estos docentes, llenarán fichas con información detallada sobre el desarrollo de las clases y harán focus groups con estudiantes.
Esta etapa piloto es la continuación de un trabajo que empezó en marzo de 2014. En una primera fase, se entrevistó a docentes universitarios para comenzar a diseñar los contenidos de libro. En paralelo, se grabó una primera tanda de clases en colegios con una cámara aficionada. El equipo de investigación analizó estas lecciones y, con ese diagnóstico, realizó talleres en Santiago en agosto y en Concepción durante noviembre. Ahí se invitó a los profesores grabados y se destacaron sus buenas prácticas. Este trabajo de análisis y autocrítica se profundizó a través de entrevistas individuales, donde finalmente se les entregó un informe con sugerencias. A partir de estos comentarios, cada docente rediseñó y planificó su clase con el apoyo de dos investigadores del CMM. Así, el equipo volvió a grabar la sesión, esta vez, con cámaras y camarógrafos profesionales.
“Buscamos que las clases fueran lo más espontaneas posibles. Retratar lo que pasa en la sala de clases con toda su complejidad. Sí, en la planificación, hubo un trabajo súper grande de los investigadores y de los profesores. Fue un trabajo de mayo hasta noviembre, cuando se grabaron las clases. Fue un coaching a un profesor. Eso fue”, reflexiona Peñafiel.
Con esta información, se armó el libro: se analizaron los videos, se hicieron los clips y se diseñaron actividades. Además, se escribieron los otros dos capítulos.
Hoy, el piloto pondrá a prueba el capítulo tres. Sin embargo, en paralelo, se harán talleres en cinco universidades sobre los capítulos uno y dos para ver cómo se utilizan. De este proceso de comunicación y retroalimentación, saldrá a la luz el texto definitivo a fines de este año.
[box]Universidades participantes
Santiago
- Universidad Diego Portales
- Universidad del Desarrollo
- Universidad Santo Tomás
- Universidad Alberto Hurtado
- Universidad Católica Silva Henríquez
- Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación
- Universidad de las Américas
Regiones
- Universidad de Tarapacá
- Universidad de las Américas
- Universidad de Concepción
- Universidad Católica de la Santísima Concepción
- Pontificia Universidad Católica de Villarrica
- Universidad de Magallanes



